El montaje, una herramienta poderosa


Al finalizar el rodaje contarás con una serie de tomas con significado propio, pero que unidas unas a otras adquirirán un nivel de lenguaje superior. Esto es justamente el montaje: el proceso de unión de dos planos con un orden narrativo y rítmico, para dotar de estructura al relato fílmico.

Hay que aclarar que los anglosajones lo llaman editing, y por eso verás que en muchas ocasiones se utiliza de forma indistinta las palabras edición y montaje.

El orden que utilices puede tener una finalidad más o menos expresiva, pero siempre implicará una elección: qué quieres transmitir, cómo lo quieres hacer y con qué ritmo lo vas a narrar.

Rodrigo Cortés además de dirigir, edita todas sus películas, algo poco habitual en la industria del cine. Y gracias a ello ha cosechado numerosos premios al montaje de su internacionalmente conocida Buried o Enterrado (2010). Aquí comparto contigo un corto donde demuestra su dominio como editor y creador:


Por activa y por pasiva. Rodrigo Cortés, 2013. Duración: 4 minutos.

Como ves, la elección que hace Cortés en el orden y duración de los planos, junto con la música, juegan un papel fundamental en la narración de Por activa y por pasiva.

No es casualidad que en tres minutos y medio este corto tenga más de cien planos. Resulta que esa técnica consigue dejar tu vista amarrada a la pantalla. 

Según afirma Robert Kubey, un psicólogo y profesor de la Universidad de Rutgers (Nueva Jersey) que se ha dedicado a calcular este tipo de parámetros que pasan desapercibidos al espectador medio: “el corte rápido o el montaje rápido hacen efecto directamente en nuestra biología”.

Cuando a nuestro alrededor pasan cosas rápidas, por propia seguridad,  nos volvemos más comprometidos con lo que ocurre, hasta el punto de que se convierte físicamente difícil mirar lejos”. Muchas imágenes rápidas encienden el piloto de la atención más eficazmente que una escena fija. Pura estrategia la de Cortés: si dejas de mirar, sabes que te estás perdiendo algo.

Michel Chion reflexiona sobre el poder de esta elección, en su libro “El Cine y sus Oficios” (Bordas,1990):
“Se puede decir que el montador es la eminencia gris de la película. Su poder es inmenso, y sin embargo insospechado por el espectador, que se cree a pies juntillas lo que le ponen en la pantalla sin elección posible. El montaje sigue siendo una operación enigmática e ingrata, percibida como puramente utilitaria, cuya función creadora se desconoce”.

Y es que jugando con el orden y duración de los planos puedes conseguir crear:

-      Ilusión de continuidad.

-      Nuevos significados.

-      Sentido narrativo.

-      Tiempo fílmico: mediante elipsis, flashbacks, flasforwards.

-      Ritmos: en función de la duración, los efectos, la música.

-      Confusión y desconcierto en el público.

-      Relaciones “simbólicas”: de analogía, de contraste o de causa-efecto.

Este es un ejemplo de montaje con simbología por contraste:

 Español para extranjeros. José Luis García Sánchez, 2004. Duración: 2’10 minutos.

¿Conoces el efecto Kuleshov? Se trata de un experimento en el que el cineasta ruso Lev Kuleshov (1899- 1970) ccomprobó que al montar el mismo plano de un actor mirando a cámara, seguido de diferentes planos (un plato de sopa, una niña muerta y una mujer) se modificaba la apreciación del público: el hombre tenía hambre, estaba triste o sentía deseo, respectivamente.

Aquí puedes ver el efecto Kuleshov:
Efecto Kuleshov. Duración: 45 segundos.

Conocer este experimento te supondrá una ventaja en el caso de que en tu proyecto no cuentes con actores y actrices profesionales. Si te cuesta que encuentren una determinada expresión, basta con pedirles que “no piensen en nada”. Del resto se encargará la magia del montaje.

Y si aún no te convenzo, fíjate en estos dos falsos trailers. En ellos podrás ver como una famosa película de terror (El Resplandor. Stanley Kubrick, 1980) se transforma en una divertida comedia, y como la dulce MaryPoppins (Robert Stevenson, 1964) puede convertirse en nuestra peor pesadilla.

Falso tráiler de El Resplandor. Montaje: Robert Ryang. 2006.  Duración: 1’25 minutos.



 Falso tráiler de Mary Poppins. Montaje: Chris Rule. 2006. Duracón: 1’06 minuto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El raccord o continuidad

Las transiciones entre planos en la edición audiovisual

Mi experiencia en los 35 Encuentros Internacionales de Juventud de Cabueñes