Recursos expresivos: la angulación de la cámara y el fuera de campo


Continuamos conociendo los principales códigos espaciales del lenguaje audiovisual.

La angulación de la cámara

Igual que lo hiciera el tamaño del plano, la posición de la cámara también te permite variar tu mirada. Vamos a hacer la prueba con Lisa Simpson.


Angulación de la cámara. (Elaboración propia a partir de dibujo de Matt Groening)

-       Poniendo la cámara en un ángulo normal, estarás mirando a Lisa en una posición de igualdad. Es la imagen más habitual con la que miramos a los personajes.

-       Si te sitúas por encima de Lisa (plano picado) la estarás empequeñeciendo, mirándola como si fuera alguien inferior, débil o que produce compasión.

-       Lo opuesto será el contrapicado, donde Lisa quedará agigantada y adquirirá una dimensión psicológica mayor.

-       Pero además puedes buscar posiciones más artificiales, si quieres jugar con elementos más estéticos y expresivos. Por ejemplo, desde la posición cenital, vemos la melena de Lisa moverse al ritmo de la música, y desde la nadir, la lámpara del techo se tambalea a punto de caer encima.

-       Puedes incluso jugar con el llamado plano aberrante (u holandés), en el que la cámara está ligeramente inclinada mostrando inestabilidad. Por ejemplo, podría ser la mirada de la pequeña Maggie, que contempla a su hermana desde la cuna.


Plano aberrante u holandés. Así vería Maggie a su hermana Lisa, desde la cuna.

Pero no sólo podemos cambiar la mirada con el tamaño del plano o la angulación de la cámara. También podemos “mirar sin ver”.

En este vídeo te comento un recurso interesante:
Videoconsejo #09: Aprende. Juan Maravall, 2013. Duración: 35 segundos.

Fuera de campo.

Imagina que la cámara está en la cocina de la familia Simpson y vemos a Homer comer una rosquilla, pero oímos el saxo de Lisa, los gritos de Bart y los ladridos de Ayudante de Santa Claus (el perro). Gracias a elementos como el sonido, la reacción de los personajes, el uso de la luz…sabemos lo que ocurre fuera de campo, aunque no lo veamos.

Usar el fuera de campo puede ayudarte a solventar la falta de recursos materiales, manteniendo e incluso incrementando la expresividad de la historia: oímos una explosión que no vemos, una cara se estremece de terror ante algo que observa, un fogonazo indica que fuera de escena está tronando… ¿Recuerdas alguna película en la que usen este recurso? Hay muchísimas que pueden darte ideas de los más ocurrentes.



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